Periodista

La sonrisa de Navarro

Cuando en el año 2012 el Consell Nacional del PSC escogió a Pere Navarro como candidato para las elecciones del 25-N, el entonces alcalde de Terrassa lo hizo con una amplia sonrisa –lógico-. No era la misma que mostraba en el cartel electoral de los socialistas, aquel que a unos nos recordó a una portada de la revista ‘Esquire’ del 2009 en la que aparecía el actor George Clooney con el titular ‘Cómo ser un hombre’, pero era una expresión de simpatía que el candidato quería hacer suya hasta la saciedad y que poco a poco se ha ido diluyendo.

¿Qué hizo desaparecer la sonrisa?

Se presentó a las elecciones con un punto en el programa, el del derecho a decidir, que le ha traído más problemas que cercanía con el electorado. Es lo que tiene subir a un carro sin estar seguro de qué animal lo tira. Una vez hecha la faena de votar diferente que el PSOE en el Congreso, con su respectiva reprimenda, y ya creada la Comisión parlamentaria para el Derecho a Decidir, propuesta conjunta de CiU, ERC, PSC, ICV-EUiA y la CUP (106 diputados), los socialistas se niegan, en el último momento, a formar parte de la reunión para elaborar la pregunta y votan en contra de llevarla al Congreso porque saben que la Cámara baja responderá que ‘no’. El partido se rompe, los críticos se erigen como los catalanistas al votar a favor en la sesión plenaria de enviar la consulta a Madrid y se convierten en mártires. Mientras tanto, la cuenta de los socialistas en Twitter sigue publicando fotos de las reuniones de Navarro, en ellas ya no lo vemos sonreír como lo hacía antes. Ahora parece cansado, incomprendido y superado por la situación. Las encuestas lo colocan como la quinta fuerza del Parlament, superado por Ciutadans, y justifica las bajas en el partido por la crisis.

La puntilla

Mientras afiliados, cargos públicos y agrupaciones territoriales se dan de baja o se distancian del partido, en Barcelona se está gestando lo que podría ser la puntilla para el primer secretario. En las primarias abiertas para escoger el candidato para la alcaldía de la ciudad hay un nombre, el de Jordi Martí, que se propone reconducir la línea soberanista del partido. Hacer oposición des de la capital catalana a la dirección nacional.

No debía entrar en los planes de Nicaragua que las primarias serian una gran oportunidad para que los independentistas sacudieran el partido. Si Martí logra movilizar a este sector –venga de donde venga- solo para que lo vote para estas primarias, olvidándose de que para votar también se firma un manifiesto que se propone el ‘éxito electoral del PSC’, la sonrisa dejaría ya de pertenecer a Navarro para ser del candidato a la alcaldía de la ciudad.

Publicado en El Periódico

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